El Libro de Mormón
El Libro de Mormón
Las palabras que Alma, el Sumo Sacerdote según el santo orden de Dios, proclamó al pueblo en sus ciudades y aldeas por todo el país.
Comprende el capítulo 5.
Para lograr la salvación, los hombres deben arrepentirse y guardar los mandamientos, nacer de nuevo, purificar sus vestidos mediante la sangre de Cristo, ser humildes, despojarse del orgullo y de la envidia, y hacer las obras de rectitud—El Buen Pastor llama a su pueblo—Los que hacen obras malas son hijos del diablo—Alma testifica de la veracidad de su doctrina y manda a los hombres que se arrepientan—Los nombres de los justos serán escritos en el libro de la vida. Aproximadamente 83 a.C.
5:1 Aconteció, pues, que Alma empezó a proclamar la palabra de Dios al pueblo, primero en la tierra de Zarahemla, y desde allí por toda la tierra.
5:2 Y éstas son las palabras que, según su propio registro, habló al pueblo de la iglesia que se hallaba establecida en la ciudad de Zarahemla, diciendo:
