El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 19:21 Y también los reprendieron aquellos hombres que habían estado en las aguas de Sebús y habían esparcido los rebaños que pertenecían al rey; porque estaban enfurecidos con Ammón a causa del número de sus hermanos que él había matado en las aguas de Sebús, mientras defendía los rebaños del rey.
19:22 Y uno de ellos, cuyo hermano había caído por la espada de Ammón, enojado en extremo con éste, sacó su espada y avanzó para dejarla caer sobre Ammón, a fin de matarlo; y al levantar la espada para herirlo, he aquí, cayó muerto.
19:23 Así vemos que a Ammón no se le podía matar, porque el Señor había dicho a Mosíah, su padre: Lo protegeré, y será hecho con él según tu fe; por tanto, Mosíah lo encomendó al Señor.
19:24 Y sucedió que cuando la multitud vio que el hombre que levantó la espada para matar a Ammón había caído muerto, el terror se apoderó de ellos, y no se atrevieron a extender la mano para tocarlo, ni a ninguno de aquellos que habían caído; y empezaron a maravillarse nuevamente entre sí acerca de cuál sería la causa de ese gran poder, o qué significarían todas aquellas cosas.
19:25 Y aconteció que hubo muchos entre ellos que dijeron que Ammón era el Gran Espíritu, y otros decían que lo había enviado el Gran Espíritu;