El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 26:14 Sí, tenemos razón de alabarlo para siempre, porque es el Dios Altísimo, y ha soltado a nuestros hermanos de las cadenas del infierno.
26:15 Sí, se hallaban rodeados de eternas tinieblas y destrucción; mas he aquí, él los ha traído a su luz eterna; sí, a eterna salvación; y los circunda la incomparable munificencia de su amor; sí, y hemos sido instrumentos en sus manos para realizar esta grande y maravillosa obra.
26:16 Por lo tanto, gloriémonos; sí, nos gloriaremos en el Señor; sí, nos regocijaremos porque es completo nuestro gozo; sí, alabaremos a nuestro Dios para siempre. He aquí, ¿quién puede gloriarse demasiado en el Señor? Sí, ¿y quién podrá decir demasiado de su gran poder, y de su misericordia y de su longanimidad para con los hijos de los hombres? He aquí, os digo que no puedo expresar ni la más mínima parte de lo que siento.
26:17 ¿Quién se hubiera imaginado que nuestro Dios fuera tan misericordioso como para sacarnos de nuestro estado terrible, pecaminoso y corrompido?
26:18 He aquí, salimos aun con ira, con potentes amenazas, para destruir su iglesia.
26:19 ¿Por qué, entonces, no nos entregó a una terrible destrucción? Sí, ¿por qué no dejó caer la espada de su justicia sobre nosotros y nos condenó a la desesperación eterna?