El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 26:28 Y he aquí, hemos venido y hemos estado entre ellos, y hemos sido pacientes en nuestros padecimientos, y hemos soportado todo género de privaciones; sí, hemos viajado de casa en casa, confiando en las misericordias del mundo; no solamente en las misericordias del mundo, sino en las de Dios.
26:29 Y hemos entrado en sus casas y les hemos enseñado; y los hemos instruido en sus calles, sí, y los hemos instruido sobre sus collados; y también hemos entrado en sus templos y sus sinagogas y les hemos enseñado; y nos han echado fuera, y hemos sido objeto de burlas, y han escupido sobre nosotros y golpeado nuestras mejillas, y hemos sido apedreados y aprehendidos y atados con fuertes cuerdas y puestos en la prisión; y por el poder y sabiduría de Dios hemos salido libres otra vez.
26:30 Y hemos sufrido toda clase de aflicciones, y todo esto para que tal vez pudiéramos ser el medio de salvar a algún alma; y nos imaginamos que nuestro gozo sería completo, si quizá pudiéramos ser el medio de salvar a algunos.
26:31 He aquí, ahora podemos extender la vista y ver los frutos de nuestra labor, y ¿son pocos? Os digo que no; son muchos. Sí, y podemos testificar de su sinceridad, por motivo de su amor por sus hermanos y por nosotros también.