El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 26:24 Pues nos dijeron: ¿Suponéis que podéis traer a los lamanitas al conocimiento de la verdad? ¿Suponéis que podéis convencer a los lamanitas de la incorrección de las tradiciones de sus padres, cuando son un pueblo tan obstinado, cuyo corazón se deleita en el derramamiento de sangre; cuyos días los han pasado en la más vil iniquidad; cuyas sendas han sido las sendas del transgresor desde el principio? Recordaréis, hermanos míos, que así se expresaron.
26:25 Y además dijeron: Tomemos las armas contra ellos para que los destruyamos a ellos y su iniquidad de sobre la tierra, no sea que nos invadan y nos destruyan.
26:26 Mas he aquí, amados hermanos míos, vinimos al desierto, no con la intención de destruir a nuestros hermanos, sino con objeto de salvar, tal vez, algunas de sus almas.
26:27 Y cuando nuestros corazones se hallaban desanimados, y estábamos a punto de regresar, he aquí, el Señor nos consoló, y nos dijo: Id entre vuestros hermanos los lamanitas, y sufrid con paciencia vuestras aflicciones, y os daré el éxito.