El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 26:36 Ahora bien, si esto es jactancia, asà me jactaré; porque esto es mi vida y mi luz, mi gozo y mi salvación, y mi redención de la angustia eterna. SÃ, bendito sea el nombre de mi Dios que ha tenido presente a este pueblo, el cual es una rama del árbol de Israel, y se ha perdido de su tronco en una tierra extraña; sÃ, digo yo, bendito sea el nombre de mi Dios que ha velado por nosotros, peregrinos en una tierra extraña.
26:37 Ahora bien, hermanos mÃos, vemos que Dios se acuerda de todo pueblo, sea cual fuere la tierra en que se hallaren; sÃ, él tiene contado a su pueblo, y sus entrañas de misericordia cubren toda la tierra. Éste es mi gozo y mi gran agradecimiento; sÃ, y daré gracias a mi Dios para siempre. Amén.
El Señor manda a Ammón que conduzca al pueblo de Anti-Nefi-Lehi a un lugar donde esté seguro—Al encontrarse con Alma, el gozo de Ammón es tan grande que se le agotan las fuerzas—Los nefitas ceden a sus hermanos del pueblo de Anti-Nefi-Lehi la tierra de Jersón—Se les llama el pueblo de Ammón. Aproximadamente 90—77 a.C.