El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 27:1 Y aconteció que cuando aquellos lamanitas que habían ido a la guerra contra los nefitas vieron, después de sus muchos esfuerzos por destruirlos, que era en vano procurar su destrucción, se volvieron otra vez a la tierra de Nefi.
27:2 Y sucedió que los amalekitas estaban llenos de ira a causa de sus pérdidas; y cuando vieron que no podían vengarse de los nefitas, empezaron a agitar al pueblo a la ira en contra de sus hermanos, el pueblo de Anti-Nefi-Lehi; por lo tanto, empezaron a destruirlos otra vez.
27:3 Y este pueblo nuevamente se negó a tomar las armas, y se dejaron matar según la voluntad de sus enemigos.
27:4 Ahora bien, cuando Ammón y sus hermanos vieron esta obra de destrucción entre aquellos que tanto amaban, y entre aquellos que tanto los habían amado —porque los trataban como si fuesen ángeles enviados de Dios para salvarlos de una eterna destrucción— por tanto, cuando Ammón y sus hermanos vieron esta extensa obra de destrucción, fueron movidos a compasión y dijeron al rey:
27:5 Reunamos a este pueblo del Señor y descendamos a la tierra de Zarahemla, a nuestros hermanos los nefitas, y huyamos de las manos de nuestros enemigos para que no seamos destruidos.