El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 32:37 Y he aquÃ, a medida que el árbol empiece a crecer, diréis: Nutrámoslo con gran cuidado para que eche raÃz, crezca y nos produzca fruto. Y he aquÃ, si lo cultiváis con mucho cuidado, echará raÃz, y crecerá, y dará fruto.
32:38 Mas si desatendéis el árbol, y sois negligentes en nutrirlo, he aquÃ, no echará raÃz; y cuando el calor del sol llegue y lo abrase, se secará porque no tiene raÃz, y lo arrancaréis y lo echaréis fuera.
32:39 Y esto no es porque la semilla no haya sido buena, ni tampoco es porque su fruto no sea deseable; sino porque vuestro terreno es estéril y no queréis nutrir el árbol; por tanto, no podréis obtener su fruto.
32:40 Y por lo mismo, si no cultiváis la palabra, mirando hacia adelante con el ojo de la fe a su fruto, nunca podréis recoger el fruto del árbol de la vida.
32:41 Pero si cultiváis la palabra, sÃ, y nutrÃs el árbol mientras empiece a crecer, mediante vuestra fe, con gran diligencia y con paciencia, mirando hacia adelante a su fruto, echará raÃz; y he aquÃ, será un árbol que brotará para vida eterna.