El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 34:31 SÃ, quisiera que vinieseis y no endurecieseis más vuestros corazones; porque he aquÃ, hoy es el tiempo y el dÃa de vuestra salvación; y por tanto, si os arrepentÃs y no endurecéis vuestros corazones, inmediatamente obrará para vosotros el gran plan de redención.
34:32 Porque he aquÃ, esta vida es cuando el hombre debe prepararse para comparecer ante Dios; sÃ, el dÃa de esta vida es el dÃa en que el hombre debe ejecutar su obra.
34:33 Y como os dije antes, ya que habéis tenido tantos testimonios, os ruego, por tanto, que no demoréis el dÃa de vuestro arrepentimiento hasta el fin; porque después de este dÃa de vida, que se nos da para prepararnos para la eternidad, he aquà que si no mejoramos nuestro tiempo durante esta vida, entonces viene la noche de tinieblas en la cual no se puede hacer obra alguna.
34:34 No podréis decir, cuando os halléis ante esa terrible crisis: Me arrepentiré, me volveré a mi Dios. No, no podréis decir esto; porque el mismo espÃritu que posea vuestros cuerpos al salir de esta vida, ese mismo espÃritu tendrá poder para poseer vuestro cuerpo en aquel mundo eterno.