El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 37:45 Y ahora digo: ¿No se ve en esto un sÃmbolo? Porque tan cierto como este director trajo a nuestros padres a la tierra prometida por haber seguido sus indicaciones, asà las palabras de Cristo, si seguimos su curso, nos llevan más allá de este valle de dolor a una tierra de promisión mucho mejor.
37:46 Oh hijo mÃo, no seamos perezosos por la facilidad que presenta la senda; porque asà sucedió con nuestros padres; pues asà les fue dispuesto, para que viviesen si miraban; asà también es con nosotros. La vÃa está preparada, y si queremos mirar, podremos vivir para siempre.
37:47 Y ahora bien, hijo mÃo, asegúrate de cuidar estas cosas sagradas; sÃ, asegúrate de acudir a Dios para que vivas. Ve entre este pueblo y declara la palabra y sé juicioso. Adiós, hijo mÃo.
Los mandamientos de Alma a su hijo Shiblón.
Comprende el capÃtulo 38.
Shiblón fue perseguido por causa de la rectitud—La salvación está en Cristo, el cual es la vida y la luz del mundo—Refrena todas tus pasiones. Aproximadamente 74 a.C.