El Libro de Mormón
El Libro de Mormón 57:36 Y acaeció que cuando yo, Helamán, hube oÃdo estas palabras de Gid, me llené de un gozo muy grande a causa de la bondad de Dios en protegernos para que no pereciéramos todos; sÃ, y confÃo en que las almas de los que han muerto hayan entrado en el reposo de su Dios.
Helamán, Gid y Teómner se apoderan de la ciudad de Manti por medio de una estratagema—Huyen los lamanitas—Los hijos del pueblo de Ammón son preservados al defender firmemente su libertad y su fe. Aproximadamente 63—62 a.C.
58:1 Y he aquÃ, aconteció que ahora nuestro siguiente objetivo era tomar la ciudad de Manti; pero he aquÃ, no habÃa manera de hacerles salir de la ciudad con nuestras pequeñas fuerzas. Pues he aquÃ, se acordaban de lo que previamente les habÃamos hecho; por consiguiente, no podÃamos engañarlos para que salieran de sus plazas fuertes.
58:2 Y tan numerosos eran, mucho más que nuestro ejército, que no nos atrevÃamos a atacarlos en sus plazas fuertes.