El Libro de Mormón
El Libro de Mormón Los hombres son inconstantes, insensatos y prontos a cometer iniquidad—El Señor castiga a su pueblo—La insignificancia de los hombres se compara con el poder de Dios—En el dÃa del juicio, los hombres tendrán la vida eterna o la condenación eterna. Aproximadamente 6 a.C.
12:1 Y asà podemos ver cuán falso e inconstante es el corazón de los hijos de los hombres; sÃ, podemos ver que el Señor en su grande e infinita bondad bendice y hace prosperar a aquellos que en él ponen su confianza.
12:2 SÃ, y podemos ver que es precisamente en la ocasión en que hace prosperar a su pueblo, sÃ, en el aumento de sus campos, sus hatos y sus rebaños, y en oro, en plata y en toda clase de objetos preciosos de todo género y arte; preservando sus vidas y librándolos de las manos de sus enemigos; ablandando el corazón de sus enemigos para que no les declaren guerras; sÃ, y en una palabra, haciendo todas las cosas para el bienestar y felicidad de su pueblo; sÃ, entonces es la ocasión en que endurecen sus corazones, y se olvidan del Señor su Dios, y huellan con los pies al Santo; sÃ, y esto a causa de su comodidad y su extrema prosperidad.
12:3 Y asà vemos que excepto que el Señor castigue a su pueblo con muchas aflicciones, sÃ, a menos que lo visite con muerte y con terror, y con hambre y con toda clase de pestilencias, no se acuerda de él.
