Ulises
Ulises Leyendo dos páginas de cada siete libros por noche, ¿eh? Yo era joven. Te hacía una reverencia a ti mismo en el espejo, avanzando para aplaudir con gran seriedad: notable cara. ¡Hurra por el idiota condenado de Dios! ¡Brrr! Nadie te vio: a nadie se lo digas. Libros que ibas a escribir con letras por títulos. ¿Ha leído usted su F? ¡Oh, sí!, pero prefiero Q. Sí, pero W es maravilloso. ¡Oh, sí!, profundamente, W. ¿Recuerdas tus epifanías[22] sobre verdes hojas ovaladas, intensamente profundas, ejemplares a enviarse, en caso de muerte, a todas las grandes bibliotecas del mundo, incluso a la de Alejandría? Alguien iba a leerlas allí después de unos miles de años, un mahamanvantara[23]. Algún Pico de la Mirandola. Sí, muy parecido a una ballena. Cuando uno lee esas páginas extrañas de uno desaparecido hace mucho uno siente que uno está a una con uno que una vez…