Ulises
Ulises El ladrido del perro corrió hacia él, se detuvo, retrocedió. Perro de mi enemigo. Yo estaba simplemente de pie, pálido, silencioso acorralado. Terribilia meditans[42]. Un jubón florido, soldado de fortuna, sonreía a mi temor. ¿Te preocupas por eso, por el ladrido de su aplauso? Pretendientes: vivir su vida. El hermano de Bruce[43], Tomás Fitzgerald, caballero sedoso, Perkins Warbeck, falso vástago de York, en calzas de seda de rosáceo marfil, maravilla de un día, y Lambert Simnel, con una escolta de granujas y busconas, lavacopas coronado. Todos hijos de reyes. Paraíso de pretendientes entonces y ahora. Él salvó a hombres de ahogarse y tú tiemblas ante el gañido de un perro de mala ralea. Pero los cortesanos que se burlaron de Guido en Or San Michele[44] estaban en su propia casa. Casa de… No queremos ninguno de vuestros infundios medievales. ¿Harías tú lo que él hizo? Habría cerca un bote, un salvavidas. Natürlich[45], colocado allí para ti. ¿Lo harías o no? El hombre que se ahogó hace nueve días cerca de la roca de Maiden. Ahora están esperándolo. La verdad, escúpela. Yo quisiera. Probaría. No soy un buen nadador. El agua fría suave. Cuando metía la cara dentro de ella en la palangana, en Clongowes. ¡No puedo ver! ¿Quién está detrás de mí? ¡Afuera en seguida, en seguida! ¿Ves cómo crece la marea rápidamente por todas partes, cubriendo rápidamente los bajos de las arenas concha-cacaocoloreadas? Si tuviera tierra bajo mis pies. Quiero que su vida sea todavía suya, que la mía sea mía. Un hombre que se ahoga. Sus ojos humanos me gritan en el horror de su muerte… Yo… Con él hacia abajo… No podría salvarla a ella. Aguas: muerte amarga: perdido.