Ulises
Ulises Aquà las galeras de los Lochlanns[40] corrÃan a tierra en busca de presa, los picos sangrientos de sus proas rasando una marejada de peltre derretido. Vikingos daneses, collares de tomahawks centelleando sobre sus pechos cuando MalaquÃas llevaba el collar de oro. Un banco de ballenas varadas en el ardiente mediodÃa, arrojando agua, descaderándose en la superficie. Luego, de la hambrienta ciudad[41] enjaulada una horda de enanos con casacas de cuero, mi raza, corriendo, escalando, macheteando en la verde carne de ballena llena de esperma con sus cuchillos desolladores. Hambre, peste y matanza. Su sangre está en mÃ, sus lujurias mis olas. Me movÃa entre ellos sobre el helado Liffey, ese yo, un niño cambiado por otro en la infancia, entre los crepitantes fuegos de resina. No hablaba a nadie: nadie a mÃ.