Ulises
Ulises la de Mulvey fue la primera aquella mañana en que yo estaba en la cama y la señora Rubio la trajo con el café ella se quedó parada allí al pedirle que me alcanzara señalándoselas no podía acordarme de la palabra una horquilla para abrirla ah horquilla[41] vieja poco servicial y se lo decía mirándola a la cara con esa trenza postiza y su vanidad respecto a su persona fea como era andaba cerca de los 80 o 100 su cara un montón de arrugas intolerantemente tiránica a pesar de toda su religión nadie podía sacarle de la cabeza la flota del atlántico[42] con la mitad de los barcos del mundo y la Union Jack ondeando sobre todos sus carabineros porque cuatro marinos ingleses borrachos les quitaron el peñón y porque yo no corría a la misa de Santa María para satisfacerla envuelta en su eterno chal excepto cuando había un casamiento con todos sus santos milagrosos y la bendita virgen negra con su vestido de plata y el sol que baila 3 veces la mañana del Domingo de Pascua y cuando el sacerdote pasaba con la campanilla llevando el vaticano[43] a los agonizantes santiguándose por Su Majestad un admirador la firmaba casi me salgo de la piel quería agarrarlo cuando vi que me seguía por la Calle Real[44] en el escaparate de la tienda me tocó ligeramente al pasar nunca pensé que me iba a escribir dándome cita la tuve en el corpiño de mi enagua todo el día leyéndola en todos los agujeros y rincones mientras papá estaba en la instrucción para sacar por la caligrafía o por el lenguaje de los sellos[45] cantando me acuerdo llevaré una rosa blanca y yo quería apresurar al viejo estúpido reloj para que apurara el tiempo fue el primer hombre que me besó bajo la muralla morisca[46] mi novio era un muchacho no supe lo que significaba besar hasta que me puso la lengua en la boca su boca era dulce joven le arrimé la rodilla varias veces para aprender le dije en broma que estaba comprometida con el hijo de un noble español llamado Don Miguel de la Flora[47] y él creía que me tenía que casar con él dentro de tres años se dicen muchas verdades en broma hay una flor que florece unas cuantas cosas ciertas que le dije de mí misma solamente para que él pudiera formarse una idea las chicas españolas no le gustaban supongo que alguna de ellas no lo habría querido lo hice excitar aplastó las flores de mi pecho que él me había traído no sabía contar las pesetas y las perragordas hasta que le enseñé venía de Cappoquin[48] dijo en el Blackwater pero aquello fue demasiado corto el día antes de que se fuera mayo sí era mayo cuando nació el rey infante de España[49] siempre estoy así en la primavera me gustaría un tipo nuevo cada año arriba en la cumbre bajo el Rockgun[50] cerca de la torre O’Hara le conté que allí cayó el rayo y todo lo de los viejos monos Bárbaros que mandaron a Clapham[51] sin cola corriendo que se las pelaban por todas partes unos a lomos de otros la señora Rubio decía que era un escorpión[52] quien robaba los pollos de la granja de Inces y que tiraba piedras a quien se acercara él me contemplaba yo llevaba esa blusa blanca abierta por delante para animarlo tanto como podía no demasiado abierta justamente empezaban a redondearse dije que estaba cansada nos acostamos en la cueva del abeto un lugar salvaje creo que debe de ser la roca más alta que existe las galerías y las casamatas y esas espantosas rocas y la gruta de San Miguel[53] con los carámbanos o como quiera que se llamen colgando y las escaleras todo el barro salpicando mis botas estoy segura de que ése es el camino por donde los monos van al África por debajo del mar cuando mueren los barcos allá lejos como puntitos ése era el barco de Malta[54] que pasaba sí el mar y el cielo se podía hacer lo que se quisiera estar acostados allí para siempre él los acariciaba por fuera a ellos les gusta hacer eso es por la redondez estaba allí apoyándome sobre él con mi sombrero blanco de paja de arroz para sacarle el apresto el lado izquierdo de mi cara el mejor la blusa abierta para su último día él llevaba una camisa transparente podía verle el pecho rosado él quería tocar el mío con el suyo sólo por un momento pero yo no lo dejaba estaba muy enojado al principio por miedo que nunca se sabe tisis o dejarme embarazada aquella vieja sirvienta Inés me dijo que nada más que una gota si llegaba a entrar después hice la prueba con el plátano pero yo tenía miedo a que se rompiera y se perdiera en mi interior por algún sitio sí porque una vez le sacaron a una mujer algo que estuvo allí durante años cubierto con sales de cal están locos por entrar allí de donde han salido una llegaría a creer que nunca alcanzan a meterse lo suficientemente dentro y después es como si hubieran terminado con una en cierta forma hasta la próxima vez sí porque hay una maravillosa sensación allí mientras dura tan tierno cómo terminamos sí oh sí yo lo saqué dentro de mi pañuelo fingía no estar excitada pero abrí las piernas no quería dejarlo que me tocara debajo de la enagua tenía una falda que se abría al costado lo volví loco primero haciéndole cosquillas me gustaba excitar a ese perro en el hotel rrsssst guau guau guau cerraba los ojos un pájaro volaba más abajo que nosotros él era tímido a pesar de todo me gustaba aquella mañana lo hice enrojecer un poco cuando me le eché encima de aquel modo cuando lo desabroché y se lo saqué y retiré la piel tenía una especie de ojo en él los hombres son todo Botones todos puestos para estorbar Molly querida me decía cómo se llamaba Jack Joe Harry Mulvey era sí creo que teniente más bien rubio tenía una especie de voz risueña entonces yo le di la vuelta el comosellama todo era comosellama llevaba bigote dijo que volvería Señor es como si fuera ayer a buscarme y yo le prometí sí fielmente que lo dejaría entrar ahora volando tal vez murió o lo mataron o capitán o almirante hace casi 20 años tal vez si yo dijera cueva del abeto él lo haría sí aparecería detrás de mí y me cubriría los ojos con las manos para que adivinara quién lo podría reconocer todavía es joven quizá alrededor de los 40 tal vez se ha casado con alguna chica del Blackwater y está completamente cambiado todos cambian no tienen ni la mitad del carácter de una mujer ella no se imagina lo que hice con su amado esposo antes de que él hubiera ni siquiera soñado nunca en ella a plena luz del día y a la vista de todo el mundo puede decirse que habrían podido insertar un artículo en el Chronicle[55] al respecto yo estaba un poquito alocada después inflé la vieja bolsa donde estaban los bizcochos de Benady Bros y la hice estallar Señor qué explosión todas las chochas y palomas chillando volvimos por el mismo camino de la ida por la colina del medio pasando por la antigua casa de la guardia y el cementerio de los judíos fingiendo leer el hebreo yo quería tirar con su pistola dijo que no tenía no sabía qué hacer conmigo con su gorra puntiaguda que llevaba siempre torcida y que yo le enderezaba continuamente H. M. S. Calypso[56] agitando mi sombrero aquel viejo obispo[57] que pronunció desde el altar su largo sermón sobre las funciones más elevadas de la mujer sobre las chicas que ahora montan en bicicleta y llevan gorras puntiagudas y esos nuevos pantalones bloomers de mujer que Dios le otorgue más sentido común y a mí más dinero pensé que los llamaban así por él nunca pensé que Bloom sería mi nombre cuando lo escribía con letras de imprenta para ver cómo quedaba en una tarjeta de visita o practicando para el carnicero a sus órdenes M. Bloom usted está lozana[58] Josie solía decir después de que me casara bueno es mejor que Breen o Briggs bragas o esos terribles nombres que llevan el ano con ellos la señora Carano o alguna otra clase de ano tampoco me volvería loca por Mulvey o supongamos que me divorciara de él la señora Boylan mi madre quienquiera que fuese podría haberme puesto un nombre más bonito bien lo sabe Dios como el hermoso que ella tenía Lunita Laredo lo que nos divertíamos corriendo por Willis Road hasta la punta de Europa[59] yendo y viniendo por el otro lado de Jersey se sacudían y bailaban en la blusa como ahora las pequeñitas de Milly cuando sube corriendo las escaleras me gustaba mirarlas saltaba por los pimientos y arrancaba las hojas de los álamos blancos y se las echaba él se fue a la India tenía que escribir sobre los viajes que esos hombres tienen que hacer al fin del mundo y de vuelta lo menos que pueden hacer es estrechar una o dos veces a una mujer mientras pueden antes de ir a ahogarse o a reventar en algún sitio subí por la colina del molino de viento[60] hasta los llanos ese domingo por la mañana con el catalejo para el fisgoneo del capitán Rubio que había muerto igual que el del centinela dijo que iba a tener uno o dos de a bordo yo llevaba ese traje del B. Marché de París y el collar de coral el Estrecho brillaba mi vista llegaba hasta Marruecos casi hasta la bahía de Tánger blanca y la montaña del Atlas con su nieve encima y el estrecho como un río tan claro Harry Molly querida yo pensaba continuamente en él que navegaba después en la misa cuando la enagua se me empezó a resbalar durante la elevación[61] semanas y semanas guardé el pañuelo debajo de la almohada por el olor de él no podía conseguirse un perfume decente en aquel Gibraltar sólo esa barata peau despagne que se desvanecía y dejaba en una más que nada una suerte de hedor yo quería darle un recuerdo él me dio aquel tosco anillo de Claddagh[62] para la suerte que yo le di a Gardner cuando se fue a Sudáfrica donde lo mataron los bóers con su guerra y su fiebre pero ellos fueron bien batidos a pesar de todo como si el anillo llevara la mala suerte era algo así como un ópalo o una perla oro puro 16 quilates porque era muy pesado veo todavía su cara bien afeitada Tuiiiiituooooor otra vez ese tren con su tono plañidero llorando los días queridos que fueron muertos que no volverán cerrar los ojos alentar mis labios enviarme un beso triste mirada los ojos abiertos el piano aquí allí el mundo las nieblas empezaron odio ese iceberg vuelve vieja dulce canción de amoooooor voy a cantarlo a plena voz cuando vuelva a estar frente a las candilejas Kathleen Kearney y su hato de chillonas Señorita Esto Señorita Aquello una sarta de gorriones pedorros pajaroneando por ahí hablando de política saben tanto de eso como mi trasero harían cualquier cosa por parecer interesantes de algún modo bellezas made in Irlanda hija de soldado soy ay y ustedes de quién zapateros y posaderos disculpe coche creí que era usted una carretilla[63] les daría un patatús si tuvieran alguna vez la oportunidad de pasear por la alameda del brazo de un oficial como yo la noche de la banda de música mis ojos relucen mi busto que ellas no tienen pasión que Dios las ayude pobres cabezas de chorlito yo sabía más de los hombres y de la vida cuando tenía 15 años de lo que todas ellas van a saber a los 50 no saben cantar una canción como esa Gardner decía que ningún hombre podía ver mi boca y mis dientes sonriendo así sin pensar en ello yo temía que a él pudiera no gustarle mi acento al principio él tan inglés es todo lo que papá me dejó además de sus sellos yo tengo los ojos y la silueta de mi madre de todos modos él siempre decía que eran tan sucios algunos de esos peones él no era ni por asomo así de grosero se moría por mis labios que empiecen por conseguirse un marido presentable y una hija como la mía o que vean si pueden seducir a un elegante con dinero que puede escoger y elegir a quienquiera como Boylan para que lo haga 4 o 5 veces en un abrazo o si no la voz podría haber sido una prima donna pero me casé con él vieja canción de amooor profundo la barbilla recogida no demasiado produce papada My Ladys Bower[64] es demasiado larga para un bis acerca de la antigua mansión en la hora del crepúsculo y las habitaciones abovedadas si cantara Vientos que soplan del Sur cuya letra él me pasó después de la función del coro cambiaría ese encaje de mi vestido negro para exhibir mis tetas y voy ah sí por Dios voy a hacer arreglar ese abanico grande para que revienten de envidia mi agujero me pica siempre que pienso en él siento que quiero siento una especie de viento por dentro mejor andar con cuidado para no despertarlo tenerlo otra vez haciéndomelo baboseándome después que me he lavado hasta el último pedacito por detrás vientre y costados si tan siquiera tuviéramos un baño o mi propia habitación de todos modos me gustaría que él durmiera en una cama solo con sus pies fríos encima de mí por lo menos eso daría lugar para poderse tirar un pedo Dios o hacer la menor cosa mejor es retenerlos así un poquito de costado piano calladamente duuuul ahí está ese tren lejos pianissimo canción todavía amoooor