Ulises

Ulises

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Antes que a Katey Keogh con su asno y su jardín[30].

Pobre viejo profesor Goodwin. Horroroso caso de vejez. Sin embargo era un viejo cortés. La forma anticuada en que acostumbraba hacer una reverencia a Molly desde el andén. Y el pequeño espejo en su sombrero de seda. La noche que Milly lo trajo a la sala. ¡Oh, miren lo que encontré en el sombrero del profesor Goodwin! Todos nos reímos. El sexo ya apuntaba entonces. Ella era una cosita atrevida.

Clavó un tenedor en el riñón y le dio vuelta de un golpe: luego acomodó la tetera sobre la bandeja. Su giba rebotó al levantarla. ¿Está todo? Pan y mantequilla, cuatro, azúcar, cuchara, su crema. Sí. La llevó escaleras arriba, el dedo pulgar enganchado en el asa de la tetera.

Abriendo la puerta con la rodilla entró con la bandeja y la colocó sobre la silla, al lado de la cabecera de la cama.

—¡Cuánto has tardado! —dijo ella.

Hizo tintinear los bronces al levantarse ágilmente, un codo sobre la almohada. Echó una mirada tranquila a su tronco y entre los grandes senos ablandados que se derramaban dentro de su camisón como la ubre de una cabra. El calor de su cuerpo acostado ascendió en el aire mezclándose con la fragancia del té que ella vertió.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker