Ulises
Ulises El señor Bloom observó al otro lado de la calle un carruaje delante de la puerta del Grosvenor[11]. El portero levantaba el portamantas entre los dos asientos. Ella permanecía quieta, esperando, mientras el hombre, esposo, hermano, parecido a ella registraba sus bolsillos en busca de cambio. Elegante modelo de abrigo con ese cuello arrollado, caluroso para un día como éste, parece una manta. Despreocupada postura de ella con las manos en esos bolsillos pegados. Como esa desdeñosa criatura en el partido de polo. Las mujeres son pura clase hasta que se toca el punto. Hermosa es y bien se arregla. Reserva próxima a desaparecer. La honorable Señora y Brutus es un hombre honorable[12]. Poseerla una vez retirando el almidón.
—Estuve con Bob Doran[13], en una de sus visitas periódicas y con ese al que llamas Bantam Lyons. Estuvimos ahí cerca, en Conway.
Doran, Lyons en Conway. Ella levantó una mano enguantada hacia el cabello. Entró Hoppy. Medio húmedo. Echando hacia atrás la cabeza y mirando a lo lejos desde sus párpados entornados Bloom vio la clara piel de cervatillo brillar en el resplandor, el remate trenzado de los guantes. Hoy puedo ver con claridad. Tal vez la humedad del aire permite ver mejor. Hablando de una u otra cosa. Mano de dama. ¿De qué lado subirá?