Ulises
Ulises —Y me dijo: ¡Qué triste lo de nuestro pobre amigo Paddy! Y yo dije: ¿Qué Paddy? El pobrecito Paddy Dignam, dijo él.
Camino del campo. Broadstone probablemente. Altas botas castañas con lazos seductores. Pie bien torneado. ¿Para qué anda él dando vueltas con ese cambio? Ve que la estoy mirando. Siempre el ojo avizor sobre el otro sujeto. Buena planta. Dos cuerdas para su arco[14].
—¿Por qué —dije—. ¿Qué le sucede? —dije.
Orgullosa: rica: medias de seda.
—Sà —dijo el señor Bloom.
Se movió un poco hacia el costado de la cabeza parlante de M’Coy. Subirá de un momento a otro.
—¿Qué le sucede? —dijo él—. Está muerto —dijo él—. Y palabra que me quedé de piedra. ¿Es Paddy Dignam? —dije yo. No podÃa creerlo cuando lo oÃ. Estuve con él el viernes pasado o el jueves en el Arch[15]. SÃ, dijo él. Se ha ido. Murió el lunes, pobre muchacho.
¡Mira! ¡Mira! Relámpago de seda de estupendas medias blancas. ¡Mira!
Un pesado tranvÃa haciendo sonar su campana se interpuso.