Ulises
Ulises El señor Bloom entró y se sentó en el lugar vacío. Tiró de la puerta detrás de él y la volvió a golpear fuerte hasta que se cerró bien. Pasó un brazo por la agarradera y miró seriamente desde la ventanilla abierta del carruaje a las persianas bajas de la avenida[2]. Una estaba levantada: una vieja espiando. La nariz achatada blanca contra el vidrio. Agradeciendo a su buena estrella que aún no le llegó el turno. Inaudito el interés que se toman por un cadáver. Alegres de que nos vayamos les damos tanto trabajo viniendo. Trabajo que parece de su agrado. Secreteos en las esquinas. De puntillas en zapatillas por miedo a que se despierte. Luego preparándolo. Sacándolo. Molly y la señora Fleming haciendo la cama. Tira más de tu lado. Nuestra mortaja. Nunca se sabe quién lo manipulará a uno cuando esté muerto. Lavado y shampoo. Creo que cortan las uñas y el cabello. Guardan un poco en un sobre. Crece igual después. Trabajo sucio.
Todos esperaban. Sin decir nada. Cargando seguramente las coronas. Estoy sentado sobre algo duro. ¡Ah!, ese jabón en el bolsillo trasero. Mejor cambiarlo de lugar. Esperar la oportunidad.