Ulises
Ulises Desde la esquina de la casa monumental[2] de Butler echó una mirada al Bachelor’s Walk. La hija de Dedalus todavÃa frente a la sala de subastas de Dillon. Deben de estar vendiendo algunos muebles viejos. La conocà en seguida por los ojos del padre. Pasea por ahà esperándolo. El hogar siempre se deshace cuando desaparece la madre. Quince hijos tenÃa él. Casi un nacimiento por año. Esto está en su teologÃa, si no el sacerdote no darÃa a la pobre mujer la confesión, la absolución. Creced y multiplicaos. ¿A quién se le puede ocurrir semejante idea? Le comen a uno la casa y lo dejan en la calle. Ellos no tienen familias que alimentar. Viven de lo pingüe de la tierra[3]. De sus bodegas y despensas. Me gustarÃa verlos hacer el tremendo ayuno de Yom Kippur. Bollos de viernes santo. Una comida y una colación no vaya a ser que se desmayen en el altar. Un ama de llaves de uno de esos tipos si uno pudiera sonsacárselo. Nunca se les puede sacar nada. Como sacarle dinero a él. Se da buena vida. Nada de convidados. Todo para el número uno. Observando sus orines. Traigan su propia comida. Su reverencia. Chitón es la palabra.
Buen Dios, el vestido de la pobre chica está hecho andrajos. Parece desnutrida también. Patatas y margarina, margarina y patatas. Después lo lamentan. Al freÃr será el reÃr. Corroe el organismo.