Ulises
Ulises Noche borrascosa en que la fui a buscar había una reunión de la logia acerca de esos billetes de lotería[20] después del concierto de Goodwin en el salón de banquetes o Sala de Roble de Mansion House. Él y yo detrás. Una de sus hojas de música voló de mis manos y fue a dar contra la verja de la High School. Suerte que no. Una cosa así a ella le echa a perder una velada. El profesor Goodwin enlazándola enfrente. Temblando sobre sus clavijas, pobre viejo borrachín. Sus conciertos de despedida. Prácticamente última aparición en escena. Puede ser por algunos meses y puede ser para siempre. Recordarla reír en el viento, el cuello de su abrigo levantado. ¿Te acuerdas de esa ráfaga en la esquina de Harcourt Road? ¡Brrf! Le levantó las faldas y su boa casi asfixia al viejo Goodwin. Ella enrojeció de veras en el viento. Recuerdo cuando llegamos a casa atizamos el fuego y freímos esos pedazos de falda de carnero para la cena con la salsa Chutney que a ella le gustaba. Y el ron caliente. Podía verla en el dormitorio desde la chimenea aflojando las ballenas de su corsé. Blanca.
Silbó y aleteó blando su corsé sobre la cama. Siempre caliente de ella. Siempre le gustó desembarazarse. Sentada allí hasta las dos casi, sacando sus horquillas. Milly arropada en su cunita. Feliz. Feliz. Ésa fue la noche…
—¡Oh, señor Bloom, ¿cómo está usted?
—¡Oh! ¿Cómo está usted, señora Breen?