Ulises
Ulises Allí está: el hermano. Su vivo retrato. Rostro que persigue. Eso sí que es una coincidencia. Centenares de veces uno piensa en una persona y no la encuentra. Como un hombre que camina en sueños. Nadie lo conoce. Debe haber una reunión de la corporación hoy. Dicen que nunca se puso el uniforme de jefe de policía desde que consiguió el empleo. Charley Boulger solía aparecer muy arrogante, sombrero de tres picos, hinchado, empolvado y afeitado. Mira la manera angustiada de caminar que tiene. Se comió un huevo podrido. Los ojos huevos escalfados descoloridos. Tengo una pena. Hermano del gran hombre: el hermano de su hermano. Quedaría bien con el uniforme. Entra de paso en la D.B.C.[45] probablemente por su café. Juega al ajedrez allí. Su hermano utilizaba a los hombres como peones de ajedrez. Que se consuman todos. Miedo de decir nada de él. Los congelaría con ese ojo suyo. Ésa es la fascinación: el nombre. Todos un poquito tocados. La loca de Fanny[46] y su otra hermana, la señora Dickinson, cabalgando por ahí con arneses escarlata. Enhiestos como el cirujano M’Ardle. Sin embargo David Sheehy lo batió en South Meath. Abandonó su escaño en los Comunes por una sinecura comunal. El banquete de un patriota. Comiendo cáscaras de naranja[47] en el parque. Simon Dedalus dijo cuando lo mandaron al Parlamento que Parnell iba a volver desde la tumba para tomarlo de un brazo y sacarlo de la Cámara.