Ulises
Ulises El bastón se movió temblando hacia la izquierda. Los ojos del señor Bloom siguieron su dirección y vieron otra vez el carromato de la tintorería estacionado delante de la tienda de Drago. Donde vi la cabeza llena de brillantina justamente cuando yo. El caballo inclinado. El conductor en la taberna de John Long. Apagando la sed.
—Hay un carromato allí —dijo el señor Bloom—, pero no está en movimiento. Lo ayudaré a cruzar. ¿Quiere ir a Molesworth Street?
—Sí —respondió el joven—. A South Frederick Street.
—Venga —dijo el señor Bloom.
Tocó suavemente el codo puntiagudo: luego tomó la floja mano vidente para guiarla.
Decirle algo. Mejor no hacerse el condescendiente. Ellos desconfían de lo que uno les dice. Hacer una observación trivial.
—No se decide a llover.
Ninguna respuesta.