Ulises
Ulises —Soy el criado de dos señores —dijo Stephen—: uno inglés y uno italiano.
—¿Italiano? —preguntó Haines.
Una reina loca, vieja y celosa. ArrodÃllate ante mÃ.
—Y también hay un tercero —dijo Stephen— que me necesita para los encargos.
—¿Italiano? —repitió Haines—. ¿Qué quiere usted decir?
—El Estado Imperial Británico —respondió Stephen, subiéndosele los colores a la cara— y la santa Iglesia Católica Apostólica Romana.
Haines desprendió de su labio inferior algunas hebras de tabaco antes de hablar.
—Puedo entender eso perfectamente —dijo con calma—. Un irlandés tiene que pensar asÃ, me atreverÃa a decir. En Inglaterra tenemos la sensación de que los hemos tratado a ustedes algo injustamente. Parece que la culpa la tiene la historia.