El paciente
El paciente Una figura esperaba, sentada en la penumbra, con una tranquilidad que contradecÃa la tensión en la atmósfera. Evans se detuvo en seco al cruzar la puerta. No era raro que familiares de pacientes vinieran a buscar explicaciones, pero este hombre no era un padre desesperado. No era un amigo preocupado. Era algo mucho más oscuro.
—Doctor Evans —dijo el hombre, levantándose lentamente. Su traje negro perfectamente ajustado y su expresión impenetrable lo hacÃan parecer un espectro—. Me alegra finalmente conocerlo en persona.
Evans cerró la puerta tras de sÃ, intentando mantener la calma. HabÃa algo en la mirada de aquel hombre que lo desarmaba, como si pudiera atravesar cualquier defensa. Antes de que pudiera responder, el hombre dejó un maletÃn sobre el escritorio.
—Esto es lo que va a ocurrir —continuó el visitante, su voz como una hoja cortando el aire—. Su próximo paciente es el hombre más importante de este paÃs. Tal vez del mundo. Usted va a operarlo. Y lo hará de la manera más impecable que pueda.
Evans se cruzó de brazos, intentando no dejarse intimidar. —Eso hago siempre.
El hombre inclinó la cabeza, esbozando una sonrisa que no alcanzaba sus ojos. —No entiende. Si él sobrevive… su hija morirá.
