El paciente
El paciente El mundo de Evans se detuvo. Las palabras del hombre resonaron en su mente como un eco imposible. Julia. Su Julia. El único vÃnculo que lo mantenÃa atado a algo más que el vacÃo.
—No… no puede estar hablando en serio —tartamudeó, incapaz de contener el temblor en su voz.
—Le aseguro que no tengo tiempo para bromas, doctor. Si el paciente sobrevive, su hija pagará el precio. Tiene 63 horas para decidir si es un médico… o un padre.
El hombre se acercó, y antes de salir, murmuró al oÃdo de Evans con una certeza que lo destrozó: —Su hija está siendo observada. Cualquier intento de contactar a la policÃa o de alertar a alguien, y todo termina ahora.
Cuando la puerta se cerró, Evans se dejó caer en su silla, el corazón martillando en su pecho. Aquel hombre no habÃa dejado ninguna pista de cómo podrÃa cumplir su amenaza, pero Evans sabÃa que hablaba en serio.
Los minutos se convirtieron en horas mientras revisaba una y otra vez la situación en su mente. ¿Cómo podÃa tomar una decisión asÃ? Cada escenario lo llevaba al abismo. ¿Qué tipo de monstruo pondrÃa a un hombre en una situación semejante?
