EspÃa de Dios
EspÃa de Dios Las paredes tiemblan. No por el sonido. Por la verdad.
El aire en Roma es denso como incienso viejo. Las campanas no suenan ya con solemnidad, sino como advertencia. El cónclave entra en su fase final, y Karoski se acerca a su última revelación.
Paola y Fowler han armado el rompecabezas. Cada vÃctima representa un capÃtulo de la vida de Karoski. Un paso en su descenso hacia la oscuridad. Pero también, un grito desesperado por redención. Las pruebas los llevan a una pista olvidada: el orfanato donde Karoski creció.
Allà descubren la raÃz del horror. Viktor fue abusado por uno de los curas más influyentes del Vaticano, que más tarde serÃa protegido por la curia. La infancia de Karoski no fue una vida. Fue una cruz cargada a punta de silencio.
—No está matando por odio —dice Paola, de pie frente al altar abandonado del orfanato—. Está reconstruyendo su biografÃa con sangre ajena.
—Está buscando a Dios —responde Fowler—. Pero solo encuentra al Diablo en cada esquina.
