A Sir Phillip, con amor (Bridgerton 5)
A Sir Phillip, con amor (Bridgerton 5) Eloise, luchando contra sus propios nervios, levantó el mentón y sonrió con esa audacia característica que nunca la había abandonado.
—Pensé que era hora de convertir nuestras palabras en realidad.
Phillip la observó por un momento, con los labios apretados y los ojos calculadores. Luego, con un gesto torpe, se hizo a un lado para dejarla pasar.
—Entra. Aunque no prometo que lo que encuentres sea lo que esperas.
Eloise dio un paso al interior, dejando que la puerta se cerrara tras ella, sintiendo que acababa de cruzar un umbral del que no había vuelta atrás.
El aire dentro de la mansión Crane era frío, cargado con una melancolía que parecía filtrarse por cada grieta de las paredes. Eloise avanzó lentamente, sintiendo la mirada de Phillip clavada en su espalda, como si aún intentara decidir si debía haberla dejado entrar. La sala principal estaba llena de detalles que hablaban de una vida detenida: libros apilados descuidadamente, muebles cubiertos de polvo y, sobre la chimenea, un retrato de una mujer joven con una expresión apagada que parecía observarlo todo desde el más allá.
—Marina —murmuró Eloise, reconociendo de inmediato a la prima cuya muerte había provocado este encuentro improbable.
