Te doy mi corazón
Te doy mi corazón En uno de esos recorridos, el destino jugó a su favor. Al pasar por una residencia, Benedict divisó una figura familiar: una joven que parecÃa haber salido de sus recuerdos. Sophie estaba trabajando como sirvienta, con la cabeza baja, pero cuando sus ojos se cruzaron, algo en él se encendió. Aunque su apariencia era diferente, habÃa algo en su postura, en la serenidad de su rostro, que le resultaba inquietantemente familiar. "¿Nos conocemos?", le preguntó, confundido.
Sophie, al borde de las lágrimas, negó con la cabeza. "No, señor... debe estar confundido", murmuró. Pero Benedict, sin poder explicar por qué, sintió que debÃa protegerla. "Entonces, no sé por qué, pero me resulta imposible ignorar lo que veo. Necesitas ayuda. PermÃteme al menos ofrecerte trabajo en uno de mis hogares", insistió, con una sinceridad que desarmó a Sophie.
Sin tener otra opción y sintiendo que no podÃa rechazar aquella oferta, Sophie aceptó.
Atrapados en un amor imposible, Sophie teme confesar su verdadera identidad, mientras Benedict, sin entender sus evasivas, lucha por retenerla. En un momento de tensión, Benedict se abre y le revela su amor por la mujer misteriosa del baile, dejándola al borde de decidir entre el amor y la mentira.