Roberto el pirata o el nieto del diablo
Roberto el pirata o el nieto del diablo Catalina al verse abandónala, había obrado por despecho.
Era una venganza en la que se veía envuelta, puesto que también había sido reducida a prisión.
Pero esto debía ser convenio entre ella y la justicia, a fin de desviar las sospechas de los procesados.
Indudablemente saldría absuelta.
También el capitán Báez había sido preso en la frontera portuguesa y conducido a Madrigal, donde la chancillería de Valladolid instruía la causa.
Fray Miguel estaba furioso.
El, zorro y viejo, había caído en una trampa
Ya no era posible apelar a su plan de defensa, puesto que no era el parecido del pastelero con el difunto rey lo que le había engañado.
Al contrario.
El y Báez parecían más culpables que el mismo Espinosa, puesto que éste había cedido a sus sugestiones.
Acaso, sin so encuentro, no se le hubiera ocurrido aquella farsa, puesto que vivió tantos años en Madrigal sin pensar en ello.
Además, constaba que la leyenda que acerca del difunto rey don Sebastián circulaba como muy valida en Portugal y España era obra del fraile lo cual constituía una pieza de convicción de mucha gravedad.
En aquel proceso, el fraile era el principal acosado y el reo principal.