Roberto el pirata o el nieto del diablo
Roberto el pirata o el nieto del diablo Mateo Vázquez penetraba poco después en la casa de la viuda de Escobedo.
Doña Paula y sus hijos estaban desesperados.
Empezaban a dudar efe la promesa que Vázquez habÃa hecho a Pedro.
Y la verdad es que, si Felipe II no se hubiera sentido lastimado en su amor propio al saber las relaciones amorosas que existÃan entre la princesa y Antonio Pérez, nunca habrÃase decidido a tomar medidas tan enérgicas.
La presencia de Mateo Vázquez en aquella casa sorprendió a todos.
—Señora-dijo el secretario—; vengo a manifestaros que vuestros naturales y justos deseos se han realizado anoche. Antonio Pérez y la princesa de Eboli se hallan presos» y él rey piensa imponer al primero el castigo a que se ha hecho acreedor.
Una irradiación de alegrÃa ilumino las facciones de doña Paula.
Pedro y Jacobo cambiaron una mirada de sorpresa y de gozo.