Roberto el pirata o el nieto del diablo
Roberto el pirata o el nieto del diablo Juan Roberto, tan pronto como Lucia estuvo en el camarote, fué en busca de Teresa.
Esta dormÃa.
—Levántate, Teresa-dijo el capitán.
La joven despertóse.
ál ver que el que habla llamada era Juan Roberto, palideció.
—¿No oyes lo que te digo? —repitió el marino.
—Pera, Dios santo, ¿eres tú quien me habla, o estoy bajo los efectos de un sueño?
—Yo, yo, Teresa; tu amigo Juan, a quien el Señor ha querido restituir el don de la palabra.
Teresa ya no pudo dudar.
Entonces Juan aproximóse y continuó:
—Esta noche soy el hombre más dichoso del mundo. He llegado a la iglesia en el instante en que la hija de mi pobre amo se desposaba con el hidalgo Montiño.
—¿Y qué hiciste?
—¿Qué habÃa de hacer? Inmediatamente me apoderé de la señorita; y si el hidalgo no hubiese apelado a uno de esos recursos que sólo se le ocurren a su imaginación satánica, a estas horas no existirÃa.
—¡Lástima que no hayas podido realizar ese propósito!