Roberto el pirata o el nieto del diablo
Roberto el pirata o el nieto del diablo —¿Os hizo alguna de las de costumbre? —Encontré a ese bergantÃn en una ocasión a la salida de Bilbao, y sostuvimos con él un combate, en que nos cañoneó de una manera horrible hasta echarnos a pique. ¡Ah! Desde entonces no puedo olvidar lo que sucedió. En un bote pudimos salvarnos algunos compañeros y yo; pero ¡cuán horribles fueron nuestros padecimientos! Sufrimos los rigores del hombre y la sed, y durante muchos dÃas nos encontramos a merced de las olas.
El hidalgo Montiño no pestañeaba oyendo la relación del capitán inglés, que no era otro que John Leilán; cuyo buque, como recordarán nuestros lectores, fué echado a pique por el Mayo, cuando era su capitán Bartolessi.
Inútil es decir que se abstuvo de hacer la más pequeña alusión respecto a aquella época.
John Leilán prosiguió:
—Al salir del puerto de Pasajes me pareció descubrir al buque pirata; y aunque mi proyecto era abastecerme de vÃveres y agua, no quise hacerlo por no perderle de vista.
—¡Lástima que no hayamos conseguido un éxito más lisonjero!
—Aun no es tarde. Yo voy a seguir el rumbo hacia el Norte, y espero encontrarle.