Roberto el pirata o el nieto del diablo
Roberto el pirata o el nieto del diablo —Será a aquellas que no hayan tenido la desgracia de tropezar contigo.
—No lo creas.
—La vÃbora muerde siempre que halla ocasión; y aunque algunos no hemos sentido su mordedura, no por eso aseguramos que sean unos animales inofensivos.
—En mal concepto me tienes, Calabrote.
—Pues creo que aún me quedo corto»
—No lo creas. Tú, por ejemplo, ¿qué motivos de resentimiento tienes conmigo?
—¿Te parecen pocos saber la historia de tus bribonadas?
—Cuando yo era el capitán del Rayo nunca te castigué.
—Tampoco di motivos para ello.
—Por el contrarÃo, siempre pagué tus buenos servicios con generosidad.
—SÃ, sÃ; tú has sido muy generoso.
—Luego nos separamos.
—Y supe que habÃas dado la muerte a Bartolessi y a don Pedro Medrano.
Iba Montiño a responder, pero Calabrote le interrumpió:
—Y aunque pirata, yo no he dudado nunca en batirme frente a frente; pero aún no he enrojecido la hoja de mi puñal en la sangre de un indefenso.