Roberto el pirata o el nieto del diablo
Roberto el pirata o el nieto del diablo —Porque PepÃn, que siempre ha tenido muy buenos sentimientos, no quiso sacrificar a su supuesta madre con diarias peticiones, y Carranza quedóse más corrido que una mona. Entonces el muy bribón volvió a hacer las amistades con don Rodrigo, y esta noche han querido matar a PepÃn.
¿De veras?
—Como lo oyes. Afortunadamente yo estaba prevenido y logré evitarlo metiendo en un calabozo a los espadachines.
—¿Y han declarado?.
—No pueden hacerlo, porque ignoran el nombre de Carranza; pero a mà me consta positivamente que es cosa suya.
—Tal vez te engañes.
—No lo creas. Tengo una prueba irrecusable.
—¿Cuál?
—Aunque dicen que un lobo a otro no le muerde, esto no deja de ser una palabra vana. Don Rodrigo de Peñalosa me ha avisado esta noche para que fuese a su ca6a, pues creÃa que Carranza se hallaba escondido en ella.
—¿Y no era as�
—El pájaro habÃa volado; pero ya le encontraré.
—¿Y don Rodrigo te ha dicho...?
—Que Carranza ha sido quien busco á ¡os espadachines para que matasen a PepÃn.
—¡ Es extraño!