Roberto el pirata o el nieto del diablo
Roberto el pirata o el nieto del diablo —Gracias al cielo que os veo decidido á justificaros y devolver golpe por golpe á vuestros feroces verdugos.
—¡Oh, sÃ, Gil! Van á ver de lo que es capaz un hombre á quien tan sin compasión se persigue... He querido someterme y sacrificarme humildemente; he rogado, he suplicado, he solicitado una transacción honrosa para su majestad y para mÃ... y ¡nada! no sólo no se me escucha, sino que cada dÃa arrecia la tormenta contra mÃ... Pues bien; desde hoy jugaré el todo por el todo... Don Felipe responderá ante Dios de lo que suceda.
—Perfectamente; obraremos, pues, desde hoy; la justicia está de nuestra parte... La causa vuestra vendrá á prueba ya de un momento á otro ante el tribunal del justicia mayor; de manera que podéis prepararos.
—Sin perder tiempo, amigo Gil. Voy á formular el memorial de mi defensa, y con él presentaré las pruebas auténticas que me abonan ante la justicia foral... Daremos un escándalo al mundo; pero el rey lo ha querido.
—Peor para el rey, que no quiso atender vuestras advertencias y demandas...
—¿Y creéis, amigó Gil, que el tribunal del justicia me escuchará?