Roberto el pirata o el nieto del diablo
Roberto el pirata o el nieto del diablo En ellas pedÃa al monarca que le sacase pronto de la penosa situación en que se hallaba, sin más delito que haber dado cumplimiento a las órdenes de su rey.
AñadÃa que hallábase dispuesto a rendir pleito homenaje a Vázquez, asà como también a hacer cuanto las circunstancias exigiesen con tal de verse en libertad, aunque tuviera que abandonar para siempre la corte y vivir en Aragón.
Antonio Pérez firmó, y, encerrando la carta en un sobre, entregósela a su esposa para que uno de sus criados la llevase a Portugal, donde, como hemos dicho, se encontraba a la sazón el monarca.
Doña Juana se habÃa formado el propósito de permanecer en la prisión con sus hijos, pero Pérez la suplicó de nuevo que no lo hiciese.
—Conviene mucho que estés en casa por ahora.
Aquel mismo dÃa, el criado del secretario del rey salió de la corte con dirección a Lisboa, que era donde hallábase Felipe II.
Transcurrieron varios dÃas.
Fray Diego de Chaves recibió una carta del rey, contestación a la que el sacerdote habÃale dirigido.
DecÃale en ella que era necesario que a toda costa se apoderasen él o Mateo Vázquez de los papeles que firmados por él tenÃa Antonio Pérez, por ser este asunto de suma importancia para su tranquilidad.