Roberto el pirata o el nieto del diablo
Roberto el pirata o el nieto del diablo La amistad que mediaba entre Antonio Pérez y don Alonso de Santibáñez era muy superficial.
Esto no impedÃa para que, como nuestros lectores han visto, no quisiese el doctor perjudicar en manera alguna a un hombre que pocos dÃas antes gozaba de gran influencia cerca del monarca.
Dos poderosas razones tenÃa don Alonso para procurar evadirse de dar cumplimiento a la orden que su majestad habÃale dado por medio de fray Diego de Chaves.
Dion Alonso poseÃa uno de esos espÃritus rectos que jamás se apartan voluntariamente de la senda que indica el deber..
Por su desgracia, era médico de cámara hacia muchos años, y, conociendo nuestros lectores el carácter del ley, que hallábase siempre dispuesto a sacrificarlo todo a su conveniencia, muchas veces tuvo el doctor, para no provocar su enojo, que hacer cosas que repugnaban a su natural honradez.
No pasábase un solo dÃa sin que Santibáñez se acordase del prÃncipe Carlos, muerto en la primavera de su vida por disposición de su padre, y del caballero de Montigny, que tuvo un desenlace tan trágico como el hijo de Felipe II.
