Roberto el pirata o el nieto del diablo
Roberto el pirata o el nieto del diablo En una y otra ocasión, el doctor Santibáñez habíase visto precisado a encerrarse en su laboratorio, preparando tósigos que condujeron a la tumba al ilustre príncipe y al caballero flamenco.
Don Alonso había jurado no tomar parte activa en ningún otro proyecto del rey, cuando fuesen de esta naturaleza, aunque provocase el enojo de su majestad y perdiera la plaza de médico de cámara.
Esta era la principal razón que le decidió a no cumplir las órdenes que habíanle dado.
Además, el doctor Santibáñez participaba dé la opinión general.
Todos en la corte, si se exceptúa al padre Chaves, a Mateo Vázquez y a la familia de Escobedo, sentíanse impresionados con la desgracia de Antonio Pérez:.
Verdad es que, como hemos dicho en otras ocasiones, no fué él secretario de los que, engreídos con su posición elevada, habían tratado con menosprecio a las gentes.
Por el contrario, Antonio Pérez recibió con cariñosa solicitud lo mismo al hidalgo que a las clases menesterosas que en gran número llegaban a las puertas de su casa, un hombre que habíase hecho simpático a los ojos dé todos.
El doctor Santibáñez penetró en el aposento de Pérez...
Este continuaba en el lecho.