Roberto el pirata o el nieto del diablo
Roberto el pirata o el nieto del diablo Si grande habÃa sido la extrañeza que experimentó el hijo menor de don Juan Escobedo al oÃr el nombre que creÃa pertenecer a su amigo el bohemio, ésta creció de punto al ver penetrar en el aposento al hijo de doña Beatriz de Mondéjar.
Hubo un instante que creyó hallarse bajo los efectos de una pesadilla.
Observó al joven detenidamente, y sólo asà pudo convencerse de que no era su amigo.
Entonces hizo un esfuerzo para dominar la turbación que sentÃa, e hizo a don Luis una seña para que se sentase.
—Caballero-dijo éste—, dispensad si me he tomado la libertad de venir a vuestra casa sin tener la honra de conoceros; pero ya comprenderéis que serios motivos me obligan a dar este paso.
—Vos me diréis en qué puedo seros útil.
—Sólo deseo haceros una pregunta. Sé que anoche encontrasteis en una calle a un joven muy mal herido, y que le recogisteis en vuestra casa con una solicitud que os honra mucho a mis ojos.
