Cartas a Felice
Cartas a Felice Basta; aún me queda mucho que hacer. La encargada de la casa está enferma y tengo que arreglar la cama que dejé deshecha esta mañana. También tendrÃa que barrer y quitar un poco el polvo, pero como eso es algo que la encargada casi nunca hace, tampoco hoy es urgente que se haga. Si mañana por la mañana —la encargada preveo que no me va a despertar— tuviera a bien despertarme a tiempo, con un sueño bueno y amable, digamos a las 7 y media, serÃa algo encantador. Pero, en la medida de lo posible, organÃzalo de forma que el sueño, antes de despertarme, se desarrolle como es debido, hasta el verdadero buen final que tal vez nos esté preparado no sé dónde.
Muchos saludos.
Franz
[Al margen]. Ya te he enviado el libro de Werfel.
11, II, 15