Cartas a Felice
Cartas a Felice Afectuosamente.
Tu Franz
[Probablemente escrito como posdata a esta carta]
Todo cuanto escribo tiene tal aspecto de dureza… me resulta imposible que esta carta salga asà sin más, pues mi intención no es ser duro, pero es que me siento tan lacerado y tambaleante hasta el fondo de mi entraña que no se me puede tener por plenamente responsable. Leo, por ejemplo, que estás resfriada, y durante un buen rato no puedo entenderlo correctamente, tan pegados a mà están, a mi alrededor, los fantasmas de los que la oficina me impide liberarme. No me sueltan ni de dÃa ni de noche, si fuera libre, mi dicha suprema consistirÃa en ahuyentarlos a mi antojo, pero asà lo que hacen es hundirme poco a poco. Mientras no sea libre no quiero dejarme ver, ni verte a ti. De qué modo tan total y tan triste te equivocas, Felice, cuando buscas otras razones.