Cartas a Felice
Cartas a Felice Querida Felice, voy a estar dos dÃas en Karlsbad, por motivos profesionales. Ottla me acompaña. Lo primero que hemos hecho —lo mismo que cuando fuimos la primera medianoche en Weimar a la casa de Goethe— ha sido ir a la Villa Tannhäuser. Salvo por la mala noche que he pasado, aquà todo es diferente a como era el año pasado. Ayer, antes de salir de viaje, recibà tu carta. ¿Es bueno escribir semejantes cartas, bueno para ti, bueno para mÃ? Ciertamente que no. De nada puede servir en las presentes circunstancias. No puedo ir a Waldenburg porque, como ya sabes, no me dan pasaporte, a menos que presente una confirmación oficial de BerlÃn sobre la necesidad de mi viaje.
Afectuosos saludos.
Franz
[Al margen] Mis mejores saludos. Tuya. Ottla
[Principios de abril de 1916]