Cartas a Milena
Cartas a Milena Yo vivo aquà muy bien, el cuerpo mortal apenas podrÃa soportar más cuidados, el balcón de mi habitación está inmerso en un jardÃn: rodeado, recubierto de florecientes arbustos (la vegetación de aquà es asombrosa; cuando en Praga, con este tiempo, casi se congelarÃan los charcos, delante de mi balcón se abren poco a poco las flores), pero al mismo tiempo expuesto plenamente al sol (o mejor dicho al cielo encapotado, como ocurre desde hace ya una semana). Lagartijas y pájaros, desiguales parejas, vienen a verme: ¡cómo le recomendarÃa este Merano! Hace poco me escribÃa usted que no-podÃa-respirar, en esa expresión están muy próximos la imagen y su significado, y aquà ambas cosas pueden ser un poco más llevaderas.
Con mis más cordiales saludos
Suyo
F Kafka