Diarios & Carta al padre
Diarios & Carta al padre Por supuesto, no pretendo atribuirte la responsabilidad exclusiva de que yo me haya convertido en lo que soy. Sería una gran exageración (reconozco que tiendo a exagerar). Posiblemente, aunque me hubiera criado lejos de tu influencia, tampoco hubiera llegado a ser como tú siempre has querido. Seguramente en otras circunstancias también habría acabado siendo una persona frágil, temerosa, vacilante, inquieta, sin nada que ver con un Robert Kafka o un Karl Hermann[937], pero sin duda muy diferente de lo que ahora soy, y habríamos podido entendernos estupendamente. Me habría encantado tenerte por amigo, por jefe, por tío, por abuelo, e incluso por suegro (aunque de eso no estoy tan seguro). Pero precisamente como padre fuiste demasiado fuerte para mí, sobre todo si tenemos en cuenta que mis hermanos varones murieron de pequeños[938], y mis hermanas llegaron bastante tarde, de modo que tuve que parar yo sólo el primer golpe, pese a ser demasiado débil para ello.