Diarios & Carta al padre
Diarios & Carta al padre Se dirigen contra mucha gente, eso puede horrorizar, desde luego, y no sólo yo sino cualquier otro preferirÃa mirar el rÃo por la ventana abierta. Están ahà mis padres y mis parientes, el que me hayan hecho daño por amor agrava todavÃa más su culpa, pues qué útiles podrÃan haberme sido por amor; luego están familias amigas que miran con malos ojos, la consciencia de su culpa las vuelve pesadas y no quieren subir a la memoria; luego, los montones de niñeras, profesores y escritores, y entre ellos una cocinera muy concreta; luego, entremezclados para castigarlos, un médico de cabecera, un peluquero, un timonel, una mendiga, un vendedor de papel, un vigilante de parque, un bañero; luego, señoras desconocidas del parque municipal, de las que nadie se imaginarÃa jamás algo asÃ, paisanos de los lugares de veraneo, que son una afrenta a la inocente naturaleza, y otros muchos; pero serÃan aún más si yo quisiera y pudiera designarlos a todos por su nombre; en resumen, son tantos que he de tener cuidado de no nombrar dos veces a alguno.