Diarios & Carta al padre
Diarios & Carta al padre 5.II 1912, lunes. Cansado, he abandonado incluso la lectura de Poesía y verdad. Hacia fuera soy duro, y por dentro, frío. Hoy, al llegar a casa del Dr. Fleischmann[285], fue, aunque nos saludamos con lentitud y circunspección, como si hubiéramos chocado como pelotas que se repelen mutuamente y que, incapaces de dominarse, se pierden. Le pregunté si estaba cansado. No estaba cansado. ¿Por qué lo preguntaba? Yo sí estoy cansado, respondí, y me senté.
_______