Diarios & Carta al padre
Diarios & Carta al padre Hace mucho que no escribo nada porque he organizado un recital de Löwy en el salón de actos del Ayuntamiento Judío el 18 de febrero y en ese recital he dado una conferencia introductoria sobre el yídish[288]. He pasado dos semanas llenas de preocupaciones, pues era incapaz de sacar adelante mi conferencia. Pero lo logré de repente la víspera del recital. Preparativos para el recital: consultas con la Asociación Bar-Kochba[289], confección del programa, entradas, sala, numeración de las localidades, llave del piano (Sala Toynbee), tarima elevada, pianista, trajes, venta de entradas, notas para la prensa, censura de la policía y de la comunidad religiosa. Locales en los que he estado y gente con la que he hablado o a la que he escrito. Asuntos generales: con Max, con Schmerler, que vino a verme a casa, con Baum, que primero aceptó dar la conferencia y luego la rechazó, yo le hice entonces, en el transcurso de una velada destinada a ello, cambiar de idea pero al día siguiente volvió a desdecirse con una tarjeta postal enviada por correo neumático; con el Dr. Hugo Hermann y Leo Hermann en el café Arco, bastantes veces con Robert Weltsch en su casa; por lo de la venta de las entradas, con el Dr. Bloch (en vano), el Dr. Hanzal, el Dr. Fleischmann; visita a la señorita Taussig en su casa, conferencia organizada por la Asociación Afike Jehuda (del rabí Ehrentreu, sobre Jeremías y su tiempo, en la reunión posterior pequeño discurso mío, fracasado, sobre Löwy), en casa del maestro de escuela Weiss (luego con él en el café, luego paseando, se quedó plantado desde las doce hasta la una, vivaz como un animal, delante del portal de mi casa, sin dejarme entrar); por lo del salón, en casa del Dr. Karl Bendiener; en el pasillo del Ayuntamiento con el Dr. Bendiener padre, dos veces en casa de Lieber en la Heuwagsplatz, unas cuantas veces con Otto Pick en el banco; por lo de la llave del piano en la conferencia organizada por la Sala Toynbee, con el Dr. Roubitschek y el maestro de escuela Stiassny, luego recoger la llave en casa de este último y devolverla en el mismo sitio; por lo de la tarima, con el conserje y ujier del Ayuntamiento; por lo del pago, en la secretaría del ayuntamiento (dos veces); por lo de la venta de entradas, con la señora Freund en la exposición «La mesa puesta[290]».