Diarios & Carta al padre
Diarios & Carta al padre _______
9.III 1914. Rense dio un par de pasos[385] por el corredor en penumbra, abrió la pequeña puerta empapelada del comedor y dijo a la ruidosa concurrencia, casi sin mirarla: Por favor, un poco de silencio. Tengo un invitado. Tengan un poco de consideración. Cuando de regreso a su cuarto advirtió que el ruido seguía siendo el mismo, se detuvo un instante, quiso volver otra vez, pero cambió de parecer y volvió a su cuarto.
Junto a la ventana había un muchacho de unos dieciocho años que miraba abajo, al patio. Ya no hay tanto ruido, dijo el muchacho levantando su larga nariz y sus ojos hundidos en dirección a Rense, cuando éste entró. No hay menos ruido en absoluto, dijo Rense y tomó un trago de la botella de cerveza que estaba sobre la mesa. Aquí no es posible estar tranquilos. Tendrás que acostumbrarte a ello, muchacho.
_______
Estoy demasiado cansado, he de intentar recuperarme durmiendo, de lo contrario estoy perdido en todos los aspectos. ¡Qué cansancio seguir tirando! Ningún monumento requiere tanto gasto de fuerzas para ser levantado.
_______
La argumentación en general: Estoy perdido en Felice.